domingo, 28 de febrero de 2010

El PCUS(B), Gosplan y la Cuestión de la Transición a la Sociedad Comunista en la Unión Soviética, 1939-1953. Vijay Singh

El Marxismo reconoce el papel principal que juega la clase obrera industrial en las revoluciones democráticas y socialistas en el proceso de transición a la sociedad comunista.

Marx y Engels indicaban en el Manifiesto Comunista que de "todas las clases que se enfrentan hoy a la burguesía, sólo el proletariado es una clase realmente revolucionaria. Las otras clases decaen y finalmente desaparecen ante la industria moderna; el proletariado es su producto esencial y especial." Vladimir I. Lenin en Un Gran Comienzo indicaba que la posición marxista de que solamente los trabajadores urbanos y los obreros industriales serían capaces de dirigir a la totalidad de los trabajadores y explotados en la lucha por derribar el capitalismo y crear un sistema socialista. El socialismo exige la abolición de las clases sociales, la abolición de toda la propiedad privada de los medios de producción, la abolición de la diferencia entre la ciudad y el campo, así como la diferencia entre el trabajo manual e intelectual. Lenin rechazó explícitamente la proposición: "todos los trabajadores" serían igualmente capaces de realizar estas tareas históricas.

El consideraba que la presunción: "toda la clase trabajadora" es capaz de llevar a cabo las tareas de la revolución socialista era una frase vacía o la ilusión de un socialista pre-marxista. La posibilidad de abolir las clases surge solamente de las condiciones materiales de la producción capitalista a gran escala y la capacidad para abolirlas sólo la posee el proletariado.

El Marxismo excluye de la definición de clase obrera a la pequeña burguesía, rural y urbana, empleados de oficinas, trabajadores intelectuales y la masa de trabajadores en general. Los intentos del neo-Brezhnevismo en Rusia de ampliar y extender la definición de "clase obrera" debe ser rechazados de la misma manera en que históricamente los bolcheviques lucharon contra esos mismos intentos por parte de los Narodniks en su pretensión de incluir a la pequeña burguesía en esta categoría.

La confusión en esta cuestión acarrea graves consecuencias al carácter y composición del Partido Comunista, a la existencia misma de la dictadura del proletariado, a la abolición de las clases, al sistema de producción de mercancías bajo el socialismo y a la transición al comunismo.

La lógica del Marxismo no concibe "clase obrera" como opuesta al proletariado en cuento a la dirección de la construcción de una sociedad socialista. En La Cuestión Agraria en Rusia hacía finales del siglo XIX, Lenin consideraba inequivocadamente que el socialismo "significa la abolición de la economía de producción de mercancías," y mientras existiera el intercambio de mercancías, "es ridículo hablar de socialismo." La dictadura del proletariado debería permanecer hasta la desaparición de las clases, Lenin argumentaba en su artículo Economía y Política en la Era de la Dictadura del Proletariado. La abolición de las clases supone el fin de la diferencia entre el obrero fabril y el campesino, porque ambos se convierten en trabajadores.

De esto se desprende que el partido proletario no puede ser "un partido de todo el pueblo." En el período posterior a la colectivización, en su Discurso Sobre el Proyecto de la Constitución, Stalin sostenía que la Unión Soviética ya había conseguido construir en lo principal la base de una sociedad socialista, aunque en esos mismos años argumentaba que el proyecto de edificación de una sociedad socialista sin clases era todavía una tarea para el futuro, como puede comprobarse en su Informe al Décimo Séptimo Congreso del PCUS(B). "La perspectiva de completar la construcción de una sociedad socialista sin clases y la transición gradual del socialismo al comunismo era el 'leitmotiv' del Décimo Octavo Congreso del PCUS(B), celebrado en marzo de 1939.

Esto aparece claramente en los discursos de los dirigentes soviéticos en el Congreso. En su discurso de apertura del Congreso, Molotov aseguraba que el socialismo había sido construido básicamente en la Unión Soviética y que en el futuro inmediato comenzaba el período de transición al comunismo. Stalin, en su Informe al Congreso exponía que la URSS había superado a los principales países capitalistas, respecto al índice de desarrollo industrial y en técnicas de producción, aunque indicaba que todavía había que superarlos en término de consumo industrial per cápita, que era la precondición de esa abundancia de productos y bienes, necesaria para la transición de la primera a la segunda fase del comunismo. Stalin anticipaba la necesidad de la existencia continuada del estado soviético durante el período en que el comunismo soviético estuviera siendo establecido.

Hasta el momento en que el mundo socialista superase al mundo capitalista, mientras existiese el peligro de un ataque militar del exterior, los órganos militares, penales y de inteligencia serían necesarios para la supervivencia de la URSS.

El estado soviético no desaparecería en un futuro cercano; no obstante, sufriría cambios en conformidad con las exigencias internas e internacionales. La proposición de Engels referente a la desaparición del estado en el comunismo presuponía, según Stalin, que el comunismo habría triunfado en los países más importantes, lo que no era el caso en la situación mundial contemporánea.

En su Informe al Tercer Plan Quinquenal para el Desarrollo de la Economía Nacional de la URSS, Molotov vinculaba el nuevo plan específicamente a la tarea de completar una sociedad socialista sin clases y la gradual transición del socialismo al comunismo. La colectivización, en el curso del Segundo Plan Quinquenal, había destruido económicamente a los kulaks, quienes habían sido la última clase explotadora existente en la sociedad soviética. De esta manera, se puso término a la propiedad privada sobre los medios de producción, creándose la forma cooperativista de relaciones de producción, por medio del establecimiento de granjas colectivas, que coexisten con la propiedad estatal creada en la Revolución de Octubre. La primera fase del comunismo ya se había construido en la URSS. El Tercer Plan Quinquenal debía ser considerado como el paso más importante hacia la formación del comunismo total. Molotov examino entonces las clases que existían en la Unión Soviética. Las diferencias sociales persistían entre la clase trabajadora, el campesinado colectivizado, y el nuevo estrato formado de intelectuales socialistas; diferencias correspondientes al nuevo marco de relaciones de propiedad entre las empresas estatales y las granjas colectivizadas.

En la transición a la sociedad comunista, la clase obrera jugaría el papel dirigente y el campesinado ejercería un papel activo. Al notar la diferencia existente entre los estratos avanzados y atrasados de estas clases, Molotov argumentaba que mientras la mayoría del pueblo colocaba los intereses generales de la sociedad y del estado por encima de los intereses particulares en el curso de la construcción de la nueva sociedad, habían sectores populares más interesados en obtener ventajas del estado, así como también existían sectores del campesinado más preocupados del bienestar de sus cooperativas y de sus intereses privados.

El movimiento stajanovista en las fabricas había establecido normas técnicas, elevando la productividad del trabajo en el período del Segundo Plan Quinquenal, garantizando con ello más éxitos a la Unión Soviética.

En su discurso al Décimo Octavo Congreso, el Presidente de la Comisión de Planificación Estatal, N.A. Voznesensky, esbozo cinco tareas básicas requeridas para que el programa de construcción comunista pudiera tener efecto: primero, desarrollo de las fuerzas productivas hasta el extremo de que la URSS superase económicamente a los estados capitalistas más avanzados; segundo, la productividad del trabajo debía elevarse a un nivel que permitiera a la Unión Soviética producir la abundancia de productos y bienes necesarios para poder basar la distribución de estos productos y bienes en la necesidad; tercero, la sobrevivencia de contradicciones entre la ciudad y el campo debía suprimirse; cuarto, debía elevarse el nivel cultural y técnico de la clase obrera hasta el nivel de los trabajadores ocupados en tareas técnicas y de ingeniería, con el fin de eliminar las diferencias entre el trabajo mental y físico; y finalmente, el estado socialista tenía que desarrollar nuevas formas durante la construcción del comunismo en las condiciones imperantes del mundo capitalista.

Es significativo que Voznesensky, al esbozar los cambios requeridos en la sociedad y en el estado en el período de transición al comunismo, no abordara la cuestión concerniente a la necesaria reconstrucción radical de las relaciones productivas en la agricultura.

En el Décimo Séptimo Congreso del PCUS(B) de 1934, Stalin había aludido al lema relativo a la necesidad de efectuar la transición de las granjas colectivas, basadas en la propiedad de grupo, a las comunas fundadas en la propiedad social. Esto, unido a las técnicas más avanzadas, pondría las bases para la producción de esta abundancia de productos y bienes en la sociedad. Voznesensky, en un comentario embarazoso, sugirió que la tarea de completar la construcción de la sociedad socialista: transición al comunismo y alcanzar y superar a los países capitalistas avanzados se extendería a más allá del período del Tercer Plan Quinquenal; mientras la Unión Soviética había necesitado dos décadas para implantar el socialismo, sería necesario un período más corto para la transición al comunismo.

Molotov puso una nota de sobriedad en sus conclusiones al Congreso. Aunque se había logrado la posibilidad de superar a los países capitalistas avanzados, era importante ser consciente de las deficiencias de la URSS en el campo económico. Aunque la situación de las masas trabajadoras había mejorado, y mejoraría aún más en el curso del Tercer Plan Quinquenal, y aunque el país superase al Oeste en términos de técnicas de producción, era importante recordar que se encontraba rezagado en términos de producción industrial per cápita.

Las perspectivas esbozadas en el Décimo Octavo Congreso tenían amplias ramificaciones. Estas implicaban que reescribir el programa del Partido era imperativo. El programa existente entonces, operativo formalmente, había sido adoptado por el Octavo Congreso en marzo de 1919. Se hacia necesario un nuevo programa que tuviera en cuenta el camino recorrido bajo el Comunismo de Guerra, la Nueva Política Económica (NEP), la colectivización y la industrialización, además de los pasos anticipados a seguir en la vía al "socialismo completo" y al "comunismo pleno." El programa de 1919 había determinado y exigido como correcto la conversión de los medios de producción en propiedad social de la clase obrera de la República Soviética. En la esfera de la agricultura, se había impuesto el establecimiento de comunas para dirigir la agricultura socializada a gran escala. La demanda de la abolición de las clases apuntaba claramente por el fin del campesinado como clase. El nuevo programa tendría que encarar el delicado problema de la conversión de la propiedad de grupo (granjas colectivas) en propiedad social de todo el conjunto. El Décimo Octavo Congreso constituyo una comisión de 27 dirigentes, con la responsabilidad de preparar los cambios en el proyectado Tercer Programa del Partido. Entre los miembros de esta comisión se incluían Stalin, Molotov, Kaganovich, Zhdanov, Beria, Voznesensky, Vyshinsky, Kalinin, Malenkov, Manuilsky, Khrushchev, Mikoyan y Pospelov.

La transición al comunismo presuponía también una reorientación de largo alcance de la planificación soviética, con el objetivo de preparar una base material y técnica para la nueva sociedad. Después de consultar con miembros de la Academia de Ciencias Sociales de la URSS y con miembros del Gosplan, Voznesensky mantuvo largas deliberaciones en la Comisión de Planificación Estatal en julio de 1939. Esta Comisión se dedico a la cuestión relacionada con el desarrollo de la economía soviética, especialmente con la expansión de la base energética de la economía. Gosplan resolvió elaborar sus perspectivas referentes a la construcción del complejo hidroeléctrico Angarsk, la elevación del nivel del Mar Caspio y la unión del Volga con los ríos del Norte. Estos proyectos traen inmediatamente a la memoria la capacidad de síntesis de Lenin al subrayar que la electrificación abriría la puerta a la sociedad comunista. El dijo que el comunismo era el poder soviético más la electrificación del país entero. En el contexto del GOELRO Lenin había hablado de la necesidad de elaborar un plan de perspectivas para la Rusia soviético, que se extendería a un período de 10-15 años.

A fin de reforzar la reserva de talentos científicos disponibles, con el propósito de elaborar un plan económico a largo plazo. Académicos, incluidos miembros de la Academia de Ciencias de la URSS, tomaron parte activa en los trabajos del Consejo de Expertos Técnico-Científico, bajo la dirección del Gosplan, para preparar el plan general. En un año y medio el Gosplan tuvo preparado este plan general a largo plazo, que formulo cuestiones que sobrepasaban los limites del Tercer Plan Quinquenal. Movido por esto, Voznesensky redacto una nota para Stalin y Molotov, leída en una reunión del Gosplan en septiembre de 1940.

Este plan económico a largo plazo, diseñado para conseguir una sociedad socialista sin clases, incluía el aumento de las fuerzas productivas mediante la construcción de complejos industriales ferrosos y no ferrosos; la reconstrucción completa del transporte ferroviario; la construcción de los complejos hidroeléctricos de Kuibyshev, Solikams y Angarsk; la realización de la vía férrea principal del Baikal-Amur; la creación de bases petrolíferas y metalúrgicas en la parte norte de la URSS; y el desarrollo de las regiones del país. Voznesensky pidió permiso en la nota para que Gosplan pudiera elaborar un plan económico general para un período de 15 años, y se presentase al Comité Central del Partido a final de 1941.

Este plan integraba una nueva forma de entender la planificación regional: mejor utilización de las fuerzas productivas, ubicando los nuevos complejos industriales cercanos a las fuentes de energía y de materias primas, economizando así el trabajo en el curso de las distintas fases de los procesos de fabricación y elaboración del producto final. Voznesensky consiguió la creación de un Instituto de Comisarios del Gosplan en todas las regiones económicas del país, quienes tenían la responsabilidad de verificar el cumplimiento del plan estatal y debían asegurar el desarrollo de los complejos industriales en estas regiones. Estos Comisarios fueron también encargados de prestar atención especial al cumplimiento del Tercer Plan Quinquenal con respecto a la creación de bases de combustible industrial en cada región económica, asegurando recursos eléctricos en cada región, eliminando transportes irracionales, movilizando el suministro de alimentación local, sacando a la luz recursos económicos. Se crearon departamentos especiales en el aparato del Gosplan relacionados con el desarrollo de la economía en las diferentes regiones del país.

El 7 de Febrero de 1941, Gosplan recibió la respuesta a su propuesta, enviada por Voznesensky a Stalin y Molotov cinco meses antes. El Comité Central del PCUS(B) y Sovnarkom sancionaban ahora formalmente la preparación del plan de perspectivas por parte del Gosplan a fin de superar a los países capitalistas en la producción per cápita de arrabio (hierro), acero, petróleo, electricidad, maquinaria y otros medios de producción y en artículos de necesidad. Todo esto exigía un desarrollo científico y tecnológico independiente en la URSS; la riqueza natural del país podría ser utilizada con los métodos más avanzados de organización de la producción. Esto requería, además, la predeterminación de la forma de desarrollo de las distintas ramas básicas de la economía nacional, las regiones económicas, el ritmo y la escala de la producción. El plan general tenía que determinar los cambios en las relaciones sociales y políticas, tareas sociales, los métodos para elevar el nivel de los obreros y trabajadores del campo al de los trabajadores ocupados en sectores técnicos e ingeniería (esto habría facilitado el proceso de abolición de las clases y la eliminación de las diferencias entre la clase obrera industrial, los intelectuales y el campesinado colectivizado, según Lenin exponía en su obra citada Economía y Política en la Era de la Dictadura del Proletariado).

El trabajo sobre este plan se dividió en dos fases: entre enero y marzo de 1941; abril hasta junio del mismo año. Se preparó el prototipo del plan general para el período 1943-1957 en 2 volúmenes. Este proyecto representaba el primer intento más importante de abordar los problemas que surgieran, con la perspectiva de desarrollar la economía socialista en su ascenso a la economía comunista en un período de 15 años.

En el vigésimo aniversario del decreto de Lenin que llevo a la creación de la Comisión de Planificación Estatal, Pravda, el 22 de Febrero de 1941, comenzó a publicar una series de artículos relativos al nuevo plan de 15 años.

La invasión Nazi interrumpió los proyectos para proveer de una base económica a la transición al comunismo. Sorprendentemente el termino de las hostilidades vivió la reanudación de los planes y proyectos de preguerra.

Los Informes Sobre el Plan Quinquenal 1946-50 y Ley Sobre el Plan Quinquenal, presentados por Voznesensky al Soviet Supremo en marzo de 1946, marcaron esta reanudación del camino de desarrollo esbozado en el Décimo Octavo Congreso del PCUS(B).

El plan fue considerado como la confirmación de las medidas diseñadas en preguerra para alcanzar y superar a los principales países capitalistas en lo referente al volumen de producción industrial per cápita. Stalin reiteraba en septiembre de 1946 la posibilidad de construir el comunismo en un solo país en la URSS. Un año después, en el acto de fundación del Cominform en 1947 en Shklyarska Poremba, Malenkov añadió que el Comité Central del PCUS(B) estaba trabajando en la preparación de un nuevo programa del partido, porque el existente estaba anticuado y debía sustituirse por otro nuevo. Paralelamente a estos acontecimientos se organizaba un intento renovado de formular un plan económico de largue alcance a fin de sentar las bases económicas y sociales del comunismo. Voznesensky expuso esta cuestión ante el Comité Central a mediados de 1947. Argumentaba que el plan era imperativo por dos razones. Primera, el plan estaba directamente conectado con la preparación de un nuevo programa del PCUS(B) y la realización de los planes concretos redactados en base a este programa; segundo, las tareas de aumentar las fuerzas productivas y la construcción de grandes obras (líneas férreas, presas hidroeléctricas, fabricas metalúrgicas) no encajaban en el reducido ámbito del plan quinquenal en curso.

Mientras se reiteraban los objetivos de preguerra del plan general, superar a los países capitalistas avanzados en la producción industrial per cápita, Voznesensky proponía ahora un período de 20 años para la construcción de la sociedad comunista en la URSS. Se pidió a Stalin su apoyo a una resolución del Comité Central del Partido y del Consejo de Ministros, que asignaba al Gosplan la responsabilidad de elaborar un plan general que debía ser presentado el 15 de Enero de 1948. Se concedió esta autorización el 6 de Agosto de 1947.

El establecimiento de 80 subcomisiones bajo la dirección del Presidente del Gosplan da una buena idea del grado de actividad en la elaboración del plan económico general, con la participación de directores económicos, expertos ministeriales y especialistas académicos. En el otoño de 1947, Gosplan examinó la estructura del Instituto de Economía de la Academia de Ciencias y modificó su funcionamiento mediante su reorientación hacia la resolución de los problemas a que se enfrentaba la economía soviética. En 1948 Gosplan, la Academia de Ciencias, el Partido y los órganos soviéticos locales mantuvieron conferencias para estudiar la capacidad productiva de la regiones económicas del país, prestando especial atención a las regiones del Noroeste, Tierra Negra Central, el Kuzbas, Kazakhstan, el Este de Siberia y el Extremo Este. En base a estos preparativos, se formuló el marco operativo del plan de perspectivas para las diferentes ramas de la economía nacional y las distintas regiones económicas de la Unión Soviética. Se perfilo un informe del plan general para el período 1951-1970, con los cálculos presupuestarios y otros materiales para su presentación al Comité Central del PCUS(B) y al gobierno soviético. La Comisión Especial, dirigida por Voznesensky, examinó las tesis preliminares del plan general en septiembre de 1948.

A pesar de estos enérgicos comienzos, el plan general de 20 años no fue terminado, aunque la cuestión de la transición al comunismo era el debate central aún vigente en el PCUS(B). La razón de esto podría parecer la participación de Voznesensky como Presidente del Gosplan en los intentos de utilizar las relaciones mercancía-dinero a un nivel fuera de lo común hasta extremo de poner en peligro la sobrevivencia misma de la economía socialista, lo que motivó su cese en su puesto de responsabilidad. No obstante, los puntos de vista de Voznesensky sobre la transición al comunismo, conocido por medio de los esfuerzos de su biógrafo, V.V. Kolotov, tienen un cierto interés. En el pensamiento de Voznesensky la elaboración del plan de 20 años estaba inextricablemente unido a la formación de la base de la sociedad comunista. Consideraba su tarea el estudio de las leyes que faciliten el establecimiento del comunismo y como se relacionan entre si las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

En sus últimos debates con los trabajadores del Gosplan, Voznesensky argumentaba que cada formación social tenía leyes económicas; algunas de estas operan sobre formaciones sociales diferentes; otras son operativas específicamente sobre una formación social en particular. Cada formación social tiene su ley económica básica. Era importante, por tanto, descubrir las leyes económicas de la construcción comunista, encontrar los modos de transformación de las relaciones de producción de la sociedad comunista. Era necesario elucidar las posibles contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción bajo el modo de producción comunista, y la manera de resolver estas contradicciones.

Estas eran las mismas cuestiones que Stalin expuso a discusión en sus comentarios a los debates económicos en noviembre de 1951.

Aunque el plan general para la construcción comunista no vio la luz del día, sí se llevaran a cabo un numero de proyectos diseñados para aumentar las fuerzas productivas de la Unión Soviética, proyectos que tenían su origen en los trabajos del Gosplan de preguerra, referentes a la electrificación, mecanización, automatización y el desarrollo de la industria química. La electrificación de todas las ramas de la economía nacional fue prevista con el desarrollo de la electroquímica y la electrometalurgía en metales ferrosos y no ferrosos, aluminio, magnesio y otras aleaciones. La electricidad fue empleada en forma extensiva en la agricultura, especialmente en la mecanización de las granjas, en la trilla y en la irrigación.

De acuerdo con este pensamiento general, las directrices del Décimo Noveno Congreso del PCUS resolvían un aumento del 80% en la producción de electricidad para el período 1951-1955. La electrificación de la economía era un rasgo común en la literatura de este período. Entre las grandiosas obras para la construcción comunista se incluían las presas hidroeléctricas del Kuibyshev y Stalingrado, diseñadas para generar alrededor de 20.000 millones kwh de electricidad anualmente, lo que significaba más de la mitad del total de energía producida en la URSS antes de la segunda guerra mundial.

El tema de los cambios necesarios en las relaciones de producción para la inminente transición al comunismo fueron apuntadas en la última obra más importante de Stalin.

Después de argumentar la necesidad de una expansión continuada de la producción social y dentro de esta un índice relativamente alto de aumento en la fabricación de medios de producción a fin de facilitar la reproducción a gran escala, Stalin arguya que las relaciones productivas también requieren su adaptación al aumento de las fuerzas productivas. Factores tales como la propiedad de grupo, las granjas colectivas y la circulación de mercancías comenzaban a impedir el poderoso desarrollo de las fuerzas productivas, porque originaban obstáculos a la extensión completa de la planificación gubernamental del conjunto de la economía nacional, particularmente en el campo de la agricultura.

Para eliminar estas contradicciones se hizo necesario convertir, gradualmente, la granja colectiva en propiedad pública e introducir el intercambio de productos en lugar de la circulación de mercancías.

Valga decir que el programa para el desarrollo de las fuerzas productivas y la reestructuración de la relaciones de producción en línea con la transición al comunismo fue demolido después de la muerte de Stalin. Bajo Khrushchev la cuestión de un índice relativamente alto de expansión de los medios de producción no se considero decisivo. Se termino con la perspectiva de sustituir la circulación de mercancías por el intercambio de productos. El nuevo programa para la construcción comunista pedía explícitamente el desarrollo al máximo de las relaciones mercancía-dinero. Serían preservado y no eliminados la propiedad de grupo, las granjas colectivas y la circulación de mercancías. El PCUS(B) se distanciaba así del pensamiento Leninista: bajo el socialismo las clases han de ser abolidas; las diferencias entre el obrero fabril y el campesino; la contradicción entre la ciudad y el campo; entre el trabajo manual y el intelectual tenían que ser eliminada.

La historia del PCUS(B) confirma que la claridad en el enfoque de clase y la necesidad de defender el planteamiento Marxista-Leninista en su definición del proletariado es un imperativo si se forma un verdadero Partido Comunista en la anterior Unión Soviética. Solamente sobre esta base es posible construir la dictadura del proletariado, precondición decisiva para la abolición de las clases y la producción e intercambio de mercancías bajo el socialismo en el camino a la construcción de la sociedad comunista.

Referencias

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* V.V. Kolotov, Nikolai Alekseevich Voznesensky, Moscú, 1974.
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* G. Kozyachenko, 'Krupnyi deyatel sotsialisticheskogo planirovaniya', Planovoe Khozyaistvo, No. 10-12, 1973.
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* Programma i ustav VKP(b), Moscú, 1936.
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* I. Stalin, Economicheskie problemy sotsializma v SSSR, Moscú, 1952.
* N.A. Voznesensky, Izbrannye proizvedeniya 1931-47, Moscú, 1979.

Articulo presentado a la Conferencia Internacional Científico-Practico con el tema: "Análisis de Clase en el Movimiento Comunista Moderno," organizado por el Centro Internacional para la Formación de la Doctrina Comunista Moderna, celebrado en Moscú entre los días 8 y 10 de Noviembre de 1996.

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