lunes, 5 de abril de 2010

Los más destacados aviones de combate soviéticos en 1941-1945

I-16 (o Rata)

Es el principal avión de caza soviético en 1941 y fue desarrollado en la oficina de diseño de Polikarpov. El primer prototipo del I-16 salió en vuelo en diciembre de 1933, pilotado por el famoso piloto de pruebas Valeri Chkalov. En el momento de su creación fue un avión de diseño revolucionario, monoplano con tren de aterrizaje retráctil y velocidad de 470 km/hora.




En total, fueron fabricados unos 6.500 aparatos de este tipo en distintas modificaciones. Su principales características eran su relativamente pequeño tamaño, gran maniobrabilidad horizontal y potente armamento (en sus últimas versiones).

Pese a que estaba obsoleto en comparación con la flota de aviones caza alemanes de la época, sobre este aparato recayó el principal peso en los combates entre el verano de 1941 y la primavera de 1942. Fue el primer avión para muchos futuros ases de la Fuerza Aérea de la URSS.

Con anterioridad demostró su eficacia en los combates aéreos de la guerra civil española (contra las primeras modificaciones del Me-109), en conflictos bélicos con Japón y en la guerra contra Finlandia.

Las ventajas de este aparato al inicio de la guerra fueron su alto grado de resistencia, debido a su motor de enfriamiento por aire, menor vulnerabilidad a impactos, su gran maniobrabilidad horizontal y su dinámica de aceleración.

El aparato fue dado de baja de la Fuerza Aérea rusa en 1942.

Yak-9 (Yákovlev Yak-9)

El avión caza más numeroso de la Fuerza Aérea soviética a partir de la segunda mitad de la guerra. Participó en todas las operaciones del Ejército Rojo a partir de la batalla de Stalingrado. De amplio uso en todo tipo de misiones, sobre todo en las de acompañamiento y cobertura de los aviones de asalto (debido a su motor optimizado para maniobrar a bajas alturas, en que operaban aviones de asalto, quizá ésta fue una de misiones principales), combates aéreos, reconocimiento y otras. Su alto desempeño y prestaciones, como como una buena maniobrabilidad vertical, le dieron fama incluso entre los pilotos enemigos.



Yak-9D en el cielo de Sevastopol

Este tipo de avión lo prefirieron para sí los pilotos franceses de la escuadrilla (y más tarde regimiento) Normandía, grupo que luchó en el frente ruso formando una parte orgánica de una de las divisiones rusas de caza , y cuatro de los cuales merecieron el título HUS por sus victorias en los cazas Yakovlev.

Las desventajas de este aparato fueron sus fallos de diseño y tecnología de fabricación, causando bajas muy importantes de aviones y pilotos a causa de la gran cantidad de averías.

El Yak-9 fue el avión caza más fabricado de la Gran Guerra Patria. Desde otoño de 1942 a diciembre de 1948 fueron construidos más de 16.500 aparatos de este tipo.


La-7 (Lávochkin La-7)

El mejor caza soviético fabricado en serie durante la guerra y uno de los mejores del mundo entre 1944–1945. Desarrollado a partir del La-5, disponía de un potente armamento, gran resistencia en el combate (debido a su motor por enfriamiento de aire), motor optimizado para maniobras de altura y sencillez de pilotaje. El piloto que le dio mayor fama fue Ivan Kozhedub, el más fructífero as de los aliados con 62 victorias.

En total, entre 1944 y 1945, fueron fabricados más de 5.700 aparatos de este tipo.

IL-2 (Iliushin IL-2)

El principal avión de ataque de la Gran Guerra Patria. Aparato de diseño y concepción muy interesante y muy potente armamento de ataque aire-tierra, entre misiles, bombas y cañones de 23 mm. Se produjeron más de 36.000 aparatos de este modelo. Resistía admirablemente los impactos con su estructura mixta, alas de madera y cabina y motor blindados.



Ensamblaje de Il-2 de Kuibishev

El Il-2 recibió muchos apodos. En las fuerzas aéreas rusas era conocido como el 'Jorobado' (por la forma de su fuselaje), mientras que los pilotos de la Luftwaffe le llamaban 'Beton Flugzeug' o 'avión de cemento'.

Su misión principal era la de brindar apoyo directo a las tropas en el campo de combate. Por esta razón los soldados alemanes le tomaron tanto odio a sus pilotos que no les tomaban prisioneros una vez derribado el aparato.

Fue el avión de combate más fabricado durante la Gran Guerra Patria. En total fueron producidos más de 36.000 aparatos de este tipo. Participó en combates en todos los teatros de operaciones, incluyendo la guerra contra Japón de 1945.

La desventaja de este modelo fue su eficacia insuficiente debido a la ausencia de sistemas de puntería modernos y a las tácticas de su uso, dictada por la imposibilidad de ataques en picado. Para un ataque más eficaz, grupos de estos aviones tuvieron que atacar el mismo blanco en varias pasadas y a muy bajas alturas, permaneciendo mucho tiempo en el cielo y atrayendo el fuego de todo lo que podía disparar bajo ellos.

Lo anteriormente mencionado, además de su relativamente baja maniobrabilidad debido a su peso (lo cual le dejaba casi indefenso contra los ataques de cazas alemanes), hizo que las bajas de estos aviones fueran muy elevadas.

No obstante su fuerte armamento y varias leyendas en torno a su nombre, demostraba poca eficacia contra blancos blindados, debido a que desde los ángulos de fuego que podía emplear y a la imposibilidad de atacar en picado, no podía impactar la parte más vulnerable de los carros de combate: el techo. Así, por ejemplo, se reveló en pruebas en polígono (con pilotos con experiencia en combate), que para destruir un tanque ligero alemán hacían falta un promedio 12 pasadas de estos aviones (o un ataque concentrado de 12 aparatos).

Tu-2 (Tupolev Tu-2, Tupolev ANT-58)

Merece atención especial por haber sido el mejor bombardero en picado del mundo en su época, que debido a varias circunstancias de carácter coyuntural de la URSS podría considerarse el mejor bombardero de este tipo en los inicios de la guerra en el mundo entero. Superaba en casi todas sus características a todos los aviones de la época, opinión sostenida tanto por alemanes como por aliados (cosa muy rara en la aeronáutica, donde casi todo es un compromiso), hecho que hace que se le considere el “gran ausente” en la primera mitad de la guerra.

Tenía tanto mejores características de ataque en picado, como mayor carga útil, velocidad, mecanización de partes móviles, autonomía, etc. Sin embargo, su producción masiva empezó sólo en 1944.

Durante casi todo el período de la guerra se daba preferencia al Petliakov Pe-2, bastante inferior en todos los aspectos, salvo su velocidad.

Curiosamente, esta fenomenal aeronave fue desarrollada por el famoso Andrei Tupolev en una oficina de diseños TsKB Nº29, que representaba formalmente una cárcel del macabro NKVD, pero era en esencia una oficina de diseños aeronáuticos, donde varios presos políticos podían continuar sus trabajos.

Pasó el bautismo de fuego en septiembre de 1942, demostrando tanto sus excelentes prestaciones, como un altísimo porcentaje de supervivencia.

La producción de estos aparatos continuó hasta 1948. En total, fueron fabricados 2.200 bombarderos de este tipo.

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