jueves, 18 de febrero de 2010

Gorbachov "La Perestroika ganó, fui yo quien perdió como político"

Nota del editor del Blog: la siguiente entrevista se publica como un aporte al debate en este blog. No obstante es importante resaltar que quienes contribuimos con este portal no compartimos la mayoría de los conceptos esgrimidos por Mijaíl Gorbachov, quien a nuestro entender fue un peón del imperio norteamericano y se presto para disolver la URSS con maniobras leguleyas e indecisiones premeditadas, muy a pesar de la opinión mayoritaria del colectivo soviético que se expresó a favor de mantener la unión.

16 de febrero de 2010. Euronew.- En 1986 el régimen sovíético abría las primeras brechas en el Telón de Acero.
El nuevo Secretario General del Partido Comunista Soviético, Mijaíl Gorbachov, anunció ese mismo año un ambicioso programa de reformas políticas y sociales. Su plan que tenía como objetivo salvar a la URSS de la profunda crisis en la que se encontraba sumergida, acabó por precipitar la caída del muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética.
Ho
y, ante las cámaras de euronews, Gorbachov, último Presidente de la URSS, asegura no arrepentirse de nada y defiende el éxito de su “Perestroika”.

María Pineiro, periodista euronews

Señor Gorbachov, usted quiso reformar y modernizar la Unión Soviética con sus famosas políticas “Glasnost et Perestroika”. ¿Cuál era la diferencia entre ellas y cuál era el objetivo final?

Mijaíl Gorbachov, ex Presidente de la URSS
“Glasnost es la libertad, la libertad de expresión y de prensa. Nosotros queríamos que los ciudadanos pudiesen tener acceso a toda la información posible. Era muy importante porque una persona que no tiene accesoa la información se encuentra inmediatamente al margen de la política y de la vida real.

Perestroika era el programa con el que llegamos al poder y que nos iba a permitir efectuar los cambios necesarios e inevitables en la Unión Soviética.

S
in Glasnost y sin el pueblo hubiese sido imposible alcanzar nuestro objetivo.

Creo que si no hubiese habido la Glasnost, la Perestroika no hubiese nunca funcionado.

Perestroika era la participación del pueblo, era la obligación de tenerlo siempre informado. Era la discusión, el diálogo en el seno de la sociedad. El poder se ejercía a través de la Glasnost y de la libertad de prensa.

Glasnost y Perestroika están estrechamente relacionadas, eran las dos caras de la misma moneda”

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¿Cuál fue el impacto de la caída del muro de Berlín en su proyecto de reforma? ¿Hubo un antes y un después?

Mijaíl Gorbachov

“Creo que nosotros participamos en su caída porque en esa época, en ese momento, la URSSla Unión Soviética no quería intervenir en la elección que los otros países del Pacto de Varsovia debían hacer. Fue la confirmación de que esos países podían elegir libremente sus sistemas políticos, sus regímenes, sus modelos.

En los países del Pacto de Varsovia estallaron las Revoluciones de Terciopelo y nosotros no intervenimos. Esos pueblos eligieron su destino así que hubiese sido extraño tratar de manera diferente a los alemanes, como si fuese un país enfermo de lepra. Hubiese sido injusto de cara a ese pueblo, a esa nación.

Yo sabía que la gente no abandonaba las plazas públicas, que se manifestaban durante días y días. Para nosotros era evidente que algo iba a pasar, que un cambio muy grande se preparaba.

Tres meses antes de la caída del muro yo estaba en visita oficial en la República Federal

Tres meses después el muro desapareció. Entonces pensé que Khol y yo habíamos sido pésimos profetas y que la historia nos había dado una buena lección”.

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¿Dónde estaba la noche del 9 de noviembre de 1989? ¿Cómo vivió esa noche? ¿Qué recuerdos tiene?

Mijaíl Gorbachov

“Estaba en Moscú, como era de noche estaba durmiendo. Fue nuestro embajador el que me despertó muy temprano a la mañana para decirme lo que había ocurrido. Y yo respondí: tendríamos que habérnoslo imaginado porque los alemanes habían abierto ya algunas brechas en el muro y como no era suficiente acabaron por tirarlo.

Durante los tres primeros días tres millones de personas cruzaron el muro en los dos sentidos. No era difícil comprender a esa nación separada durante 40 años, cuando no podían por ejemplo ver a sus familias, aquello era un drama…

Creo que debemos decir bravo a los dirigentes políticos de esa época. Por supuesto hubo muchas dudas, discusiones muy violentas.

El Señor Miterrand, por ejemplo, decía que a él le gustaban tanto los alemanes que dos Alemanias serían mejor que una.

La Señora Thatcher tampoco quería la reunificación. Tuve la impresión, y no sólo yo, de que ellos querían impedir la reunificación pero que fuese yo, Gorbachov, quien tomase esa decisión. Yo dije que no, que ni hablar, porque pensaba que no era justo.

Nosotros reaccionamos como nos lo dictó en ese momento la situación y también con responsabilidad respecto a todo lo que estaba ocurriendo en Europa y en el resto del mundo.

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Tras pasar algo más de un año en la presidencia de la URSS, un golpe de Estado le obliga a dimitir. Poco después la Unión Soviética desaparece. ¿Por qué falló su proyecto? estaba llevando a cabo reformas profundas, en política, en economía y en otros muchos campos. El hecho de que el muro cayese fue la prueba de que Alemana y los periodistas nos preguntaron a mí y al Señor Helmut Khol si durante nuestras reuniones discutíamos sobre “la cuestión alemana”. Nosotros contestamos que sí y entonces nos preguntaron muy preocupados que qué habíamos decidido. Respondimos que eramos conscientes de que había que tomar una decisión respecto a Alemania pero que creíamos que sería la historia la que se ocuparía de ello probablemente en el siglo XXI.

Mijaíl Gorbachov

“Antes de nada déjeme decirle que no estoy de acuerdo con su pregunta sobre el fracaso de mi proyecto.

Al contrario, fue un éxito tal que las reformas democráticas pudieron comenzar en la Unión Soviética. Tras la desintegración de la URSS, en la Rusia de hoy, siguen desarrollándose esas reformas, la economía de mercado, el pluralismo en muchísimos campos como en la política, las ideologías y la religión….

Hoy podemos ver como resultado de esos cambios que ya nada puede obligar al país a dar marcha atrás a pesar de que la Perestroika fuese interrumpida por la fuerza. Nadie puede hoy obligar al país a dar marcha atrás.

Así que la Perestroika ganó y sobre este asunto mi opinión es diferente de la suya. Fui yo quien perdió como político… pero eso, ¿sabe? puede pasar.

También debo decir que durante todos esos cambios no hubo derramamiento de sangre, o casi. Por desgracia hubo algunas víctimas…pero pudimos evitar un baño de sangre.
Y esa es también una victoria de la Perestroika.

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¿Cometió algún error?

Mijaíl Gorbachov

“Si, cometimos muchos errores, por supuesto. Las reformas del Partido comunista y la de la Unión Soviética llegaron tarde. No fuimos capaces de ver los grandes problemas sociales que había. Cuando la gente empezó a ganar un poco más, el mercado no tenía la capacidad de sumistrar los productos de consumo necesarios. Había filas de espera inmensas…Estoy de acuerdocon los que piensan que en este sentido los maestros de la Perestroika cometieron errores.

Pero todo esto no anula el hecho de que la Perestroika desempeñó un papel decisivo en Rusia, en Europa y en el resto del mundo porque gracias a ella se produjeron cambios en Europa Central y del Este. Fue la Perestroika la que dió lugar al desarmamento y a muchas otras cosas.

Retomamos nuestras relaciones con China. Treinta años de hostilidades cedieron su lugar a una amistad intensa. Sin hablar del hecho de que con Estados Unidos establecimos una relación de verdaderos socios”.

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Señor Gorbachov, usted pasa a la historia como un héroe para unos, como el responsable de un desastre para otros. ¿Con qué parte de la historia se queda usted?

Mijaíl Gorbachov

“Es normal. Las conclusiones de la gente son el resultado de la comprensión que tienen de las cosas. Estoy seguro de que la historia de hoy y la del futuro se desarrollará bajo la influencia de las ideas y de los proyectos de la Perestroika.

Pue
de que no sea muy modesto lo que le estoy diciendo pero yo no fui el único responsable de la Perestroika. Antes de mí, las fuerzas progresistas empezaron a trabajar en la Unión Soviética, después eso se propagó a otros pueblos, a los de los países del Pacto de Varsovia. Las relaciones con los grandes países occidentales, cambiaron. Hoy tengo la conciencia tranquila”.

Stalin, manzana de discordia en conmemoración fin II Guerra Mundial

16 de febrero de 2010. DPA.- Varios políticos rusos criticaron hoy los planes del gobierno municipal de Moscú de situar paneles con la imagen de Joseph Stalin en la capital rusa como parte de los actos conmemorativos del 65 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial, informó la agencia Interfax.

El ex presidente sovietico Mijail Gorbachov aseguró que Stalin cometió graves errores durante la Segunda Guerra Mundial y que la victoria debe atribuirse al sacrificio del pueblo.

El presidente del Partido Comunista, Guennadi Ziuganov, aplaudió, sin embargo, la decisión "valiente" y "correcta" de las autoridades moscovitas, que cumplen así con los deseos de las asociaciones de veteranos.

Según el permiso otorgado por las autoridades de la capital, los carteles con la imagen de Stalin podrían instalarse en fachadas y escaparates entre el 1 y el 15 de abril. Hace unos meses un tribunal permitió que en la ciudad de Voronesh, 500 kilómetros al sur de Moscú, se colgaran carteles con la imagen del dictador y la leyenda: "La victoria será nuestra", lo que desató una fuerte polémica.

Una porción impórtante de la sociedad rusa y en particular los comunistas le consideran un héroe y le atribuyen la derrota del fascismo en Europa.

martes, 16 de febrero de 2010

MEDIO SIGLO CON FIDEL, EL JEFE DE LA REVOLUCIÓN ES SÍMBOLO DE UNA ÉPOCA


16  de febrero de 2010. RT.- Hace 51 años llegó al poder uno de los jefes revolucionarios más carismáticos de la historia, Fidel Castro. A partir de ese momento, para Cuba y para el mundo, comenzó una nueva época que aún hoy inspira a los románticos de todos los países.

Nada más graduarse de la Universidad, Irina se convirtió en el blanco de la envidia de todas sus amigas. La causa no fueron sus buenas notas sacadas en los exámenes, sino que ella fue una de las primeras mujeres soviéticas que conoció a la leyenda de la Revolución Cubana.

 “¡Alto! ¡Guapo! ¡Encantador! ¡Y su nombre estaba en boca de todos! No podía creer que yo hubiera tenido tanta suerte”, afirma la intérprete Irina Sokolikova.
Irina fue enviada a trabajar a Cuba en 1962 por el gobierno de la Unión Soviética. La joven quedó cautivada con la belleza de la isla caribeña, pero lo que más le impresionó fue poder hablar con el líder del país como si fueran iguales.

Las relaciones ruso-cubanas, congeladas durante el gobierno de Fulgencio Batista, fueron reimpulsadas tras la revolución. Cuba se convirtió en el principal aliado de la URSS en el hemisferio occidental. La Unión Soviética jugaba un papel fundamental en la economía, el comercio y el desarrollo del país. Lo que fue imprescindible durante el bloqueo que le impuso Estados Unidos a la isla. 

Tras la desintegración de la URSS, las relaciones no quedaron completamente paralizadas. Ahora, cada año, ambos países van profundizando sus contactos en diferentes esferas, empezando con la colaboración militar y terminando con el intenso intercambio cultural.

En el 2008, el presidente ruso Dmitri Medvédev hizo una visita oficial a la isla caribeña. Aquel año, Raúl Castro sucedió a su hermano Fidel en el cargo y mantuvo las promesas de continuar con la revolución.
“Cuando Fidel cumplió 60 años, unos periodistas occidentales le preguntaron “¿Usted no tiene miedo a la muerte?” Y recuerdo que Fidel les contestó “Yo no tengo miedo a la muerte. Tiene miedo a la muerte aquél que no ha hecho nada en su vida. Ya cuando comienzan los crepúsculos de la existencia, piensa que todo pasó en vano. Pero yo cumplí casi todo lo que había programado hacer al principio de mi vida, por eso no me espanta el fin”, cita el historiador Nikolái Leónov.

Fidel se ha convertido en el icono de la política revolucionaria en Latinoamérica. Sus discursos y sus aspiraciones de crear un mundo mejor viven actualmente en los corazones de muchas personas, a pesar de que ya pasó poco más de medio siglo de la revolución cubana.

Lavrov reverdece en Cuba los laureles de la Guerra Fría

16 de febrero de 2010. AFP.- El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, al frente de una nutrida delegación de artistas e intelectuales, impulsó el jueves en Cuba la nueva relación entre los dos antiguos aliados de la Guerra Fría, en plena ofensiva diplomática de Moscú por América Latina.

"Nuestras relaciones se profundizan y fortalecen y ello se debe a simpatías recíprocas entre los dos países y a que los intereses son comunes", expresó Lavrov en su discurso al inaugurar, con el presidente cubano, Raúl Castro, la Feria Internacional del Libro, dedicada a Rusia.

Ante altas autoridades de gobierno, escritores y artistas que asistieron al acto en la antigua fortaleza de San Carlos de la Cabaña, el ministro destacó la amplia agenda de colaboración, expresada en acuerdos firmados en diversos sectores por los presidentes Dimitri Medvedev y Raúl Castro, durante sus visitas recíprocas en 2008 y 2009.

Los nexos "se desarrollan muy bien en todos los ámbitos, incluyendo la economía y el comercio" y "nuestra relación se fortalece y enriquece constantemente y adquiere un carácter de asociación estratégica", dijo Lavrov, quien realiza una visita de dos días a la isla como parte de una gira que incluye a Nicaragua, Guatemala y México.

Más temprano firmó con su homólogo Bruno Rodríguez una acuerdo para celebrar el 50º aniversario del establecimiento de los nexos diplomáticos entre Cuba y la ex Unión Soviética (URSS), que se cumplirá el 8 de mayo.

"Cuba se complace con tener una relación excelente y especial" con Rusia y "siempre recordará su fraternal relación con la Unión Soviética y "su contribución generosa" al desarrollo de la isla, dijo Rodríguez a Lavrov, tras subrayar que los vínculos entre los dos países tienen un "enorme potencial".

Moscú fue durante tres décadas principal sostén económico, político y militar de La Habana, pero en 1991, con la desaparición del bloque soviético, la alianza estratégica se rompió. No fue sino a partir de 2005 cuando Cuba y Rusia empezaron a acercarse y a restablecer nexos, proceso coronado por las visitas de Medvedev y Raúl Castro.

Evocando la luna de miel que vivieron La Habana y Moscú durante tres décadas, Rusia trajo a la feria una delegación de 200 personas, incluidos una veintena de escritores, la mayoría de la era soviética, entre ellos Evgueni Yevtushenko, Olesia Nikoláeva, Serguei Filátov y Guénrij Borovick.

Unas 300 casas editoriales rusas presentarán en la feria 3.500 títulos y otros 30 libros de autores rusos conforman la propuesta de Cuba. El plato fuerte será la presentación del ballet Bolshoi y el Ballet Nacional de Cuba el sábado en el teatro Karl Marx, el mayor de la isla, que marca el regreso de la compañía rusa después de 30 años. "Cubanos y rusos son muy emocionales y así bailan", dijo Elena Andrienko, una de las estrellas del Bolshoi, al destacar los vínculos entre las dos escuelas de renombre mundial y la gran expectativa en torno a la presentación.

Además se presentarán músicos, actores de teatro y artistas circenses de los dos países, dos ciclos de cine, y exposiciones fotográficas, una de ellas dedicada a los 50 años de las relaciones.

Relación que ahora con la Rusia capitalista es pragmática. A propósito de la visita de la delegación rusa, un diario estatal señaló que Cuba debe mirarse en Rusia para que su régimen socialista evite cometer los "errores" que llevaron a la desaparición de la URSS.

lunes, 15 de febrero de 2010

GABINETE CALIGARI - HéROES DE LA URSS

CUMPLE 90 AÑOS EL LEGENDARIO EMBAJADOR DE LA URSS EN LOS EE. UU.



14  de febrero de 2010. AG.- El patriarca de la diplomacia rusa, Anatoli Dobrinin, cumplió 90 años. Durante su larga y destacada carrera trabajó con cinco dirigentes de la Unión Soviética y con seis Presidentes de los Estados Unidos, siendo testigo y partícipe de los más importantes acontecimientos de la historia del siglo XX.

Anatoli Dobrinin nació el 16 de noviembre de 1919 en el seno de la familia de un cerrajero. Comenzó a trabajar en una fábrica de aviones tras terminar el Instituto de Aviación de Moscú, sin embargo, su destino serían las relaciones exteriores. En 1944 entró en la Escuela Superior de Diplomacia, terminó con honores en dos años, defendió su tesis y fue admitido en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Fue Consejero de la Embajada Soviética en Washington, Subsecretario General de la ONU y Jefe del Departamento de Norteamérica en el Ministerio de Relaciones Exteriores de la URSS. En 1962 el líder soviético Nikita Jruschov lo envió a Washington como Embajador de la URSS en los Estados Unidos. Allí Dobrinin ocupó el puesto de Embajador Soviético para ese país durante casi 25 años; mientras, en la URSS se sucedieron cinco Secretarios Generales y seis Presidentes en los EE. UU.

Un gravísimo problema en las relaciones internacionales que Dobrinin tuvo que afrontar fue la crisis de los misiles rusos en Cuba. El embajador desempeñó el papel más importante en la superación de la tensión cuando logró el acuerdo de desmontar los misiles soviéticos en Cuba a cambio del desmontaje de misiles norteamericanos en Turquía.

En los siguientes años Dobrinin mantuvo frecuentes entrevistas con los presidentes de los EE. UU. En la época de Richard Nixon fueron unidas por una línea telefónica directa la Embajada Soviética en Washington y la Casa Blanca. Por esa misma línea se mantuvieron las negociaciones para limitar la carrera armamentista, tarea también iniciada por Dobrinin. En 1972 fue firmado el Tratado de Reducción de Sistemas Antimisiles y en 1979 se suscribió el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas.

Anatoli Dobrinin tiene actualmente el rango vitalicio del Embajador Extraordinario y Plenipotenciario. En 2009 fue condecorado con la Orden de Honor por su gran aporte a la realización de la política exterior de Rusia y por su largo servicio en la diplomacia. Es además autor de muchas publicaciones, textos que pueden considerarse como manuales de su famosa escuela diplomática.

En las fotos Anatoli Dobrinin aparece con John Kennedy (1962), Henry Kissinger (1973), Richard Nixon (1974).

LOS NOMBRES DE LOS SOLDADOS RUSOS RETORNAN A BELGRADO

14  de febrero de 2010. RT.-Las autoridades de Belgrado se comprometieron con restaurar los nombres históricos de las calles en la capital de Serbia para el 9 de Mayo, el Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial.

Después de la Guerra, muchas calles lucían los nombres en honor de los jefes militares y soldados soviéticos, quienes liberaron Belgrado de las tropas nazi.  Pero en los noventa, con la desintegración de Yugoslavia, tras la caída del sistema socialista, cambiaron de nombres, aunque los serbios siguen guardando la memoria de los libertadores con gran apreciación. 

De cara al 65 aniversario de la victoria, el alcalde de Belgrado, Milan Krkobabic, afirmó en el transcurso de la reunión con el embajador de Rusia en Serbia, Alexander Konuzin, que el acuerdo aceptado por los residentes de la ciudad y la parte rusa se  volvería a encontrar para el comienzo de los festejos.

Los altos funcionarios rusos van planteando esta cuestión desde octubre del año pasado, cuando se celebraron los 65 años desde la liberación de Belgrado de los nazi por el Ejército Rojo.

Las fuerzas soviéticas empezaron la misión de la liberación de la ciudad el 28 de septiembre de 1944, y la batalla de Belgrado terminó el 20 de Octubre. El Cuarto Cuerpo Mecanizado del General Zhdánov, junto con otras unidades soviéticas y las fuerzas del Ejército Popular de Liberación de Yugoslavia, expulsaron los nazis de la capital. Los enemigos, que ocuparon la mayoría de los edificios de Belgrado, se defendían encarnizadamente. Pero tras sangrientos combates el mayor bastión del ejército nazi -la fortaleza Kalemegdan- se rindió. El General Zhdánov ordenó que no fueran utilizadas, en lo posible, armas de grueso calibre para proteger a la capital serbia de una masiva destrucción.

Alemania: Unos 10.000 antifascistas logran detener una marcha de 5.000 neonazis en Dresde

14  de febrero de 2010. AG.- Al menos 10.000 personas se concentraron en la  ciudad alemana de Dresde este sábado para impedir a alrededor de 5.000  neonazis llegar al centro de la ciudad y escenificar un acto  conmemorativo del 65 aniversario del bombardeo aliado sobre Dresde  durante la Segunda Guerra Mundial. La Policía local informó de siete  arrestos, así como de enfrentamientos aislados entre las dos facciones y  algunos altercados que obligaron a las fuerzas del orden a utilizar  cañones de agua para disolver a los manifestantes.

  "Detener la  marcha nazi fue un gran éxito para la Alianza por un Dresde Libre de  Nazis (...). No fue fácil, hubo gente que resultó herida por ataques de  nazis y hacía un frío horrible, pero mereció la pena", señaló una  portavoz de la alianza, Lena Roth.

   "Estamos aquí reunidos para  recordar uno de los mayores crímenes de la Segunda Guerra Mundial",  declaró el vicepresidente del grupo ultraderechista Juventud Nacional de  la Alemania del Este (JNE), Kai Pfuerstinger; grupo que depende del  Partido Nacional Democrático de Alemania (NPD), organizador de la marcha  neonazi.

   Desde hace algunos años cada 13 de febrero grupos  neonazis llegados de varios países se reúnen para conmemorar el  aniversario del bombardeo aliado sobre Dresde durante la Segunda Guerra  Mundial, que se cobró 25.000 vidas y dejó en ruinas la ciudad, un suceso  que estos grupos han denominado "la Hiroshima alemana".

   El  hecho de que la manifestación ultraderechista haya sido una marcha  autorizada levantó un debate público en Alemania, si bien, la Policía  alemana envió a Dresde 5.000 efectivos y se reservó el derecho de  alterar la ruta de los manifestantes para evitar enfrentamientos con  grupos opositores.






jueves, 11 de febrero de 2010

RUSIA CONMEMORA EL 67º ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE STALINGRADO

11 de febrero de 2010. RT.- Rusia celebra el 67º aniversario del triunfo de las tropas soviéticas sobre el ejército fascista en la Batalla de Stalingrado. El 2 de febrero de 1943, a orillas del Volga, concluyó una de las más cruentas batallas en la historia de la humanidad.

Este día se festeja también como una de las fiestas nacionales llamada el Día de la Gloria Bélica, según la ley presidencial de Rusia de 1995.

El martes, 2 de febrero, con la ofrenda de coronas de flores, comienzan los actos conmemorativos en muchas ciudades de Rusia.

Los veteranos de guerra, ex participantes de la titánica batalla, acuden desde todas las regiones de Rusia para reunirse en Volvogrado (el nuevo nombre de Stalingrado), la ciudad heróica, donde se celebran los principales actos conmemorativos  del aniversario de la Batalla.
Los veteranos acuden a los monumentos de la gloria militar en la Colina de Mamáyev (Mamáyev Kurgán), un puesto histórico conocido como el epicentro de la Batalla de Stalingrado, donde hoy están enterrados más de 30.000 soldados soviéticos.

Aquí están situados el conplejo del Museo de la Batalla de Stalingrado y la estatua, una de las más grandes y famosas de Rusia, llamada “¡La Madre Patria llama!”.
En el Lomo de Mamáev se rinde homenaje a los veteranos y aquí tiene lugar la culminación de las fiestas conmemorativas. A las 14:00 horas, en memoria de todos los fallecidos, se efectúa un minuto de silencio.

Siguiendo con la tradición, miles de personas (veteranos de guerra, militares y oficiales, jóvenes y adultos de todas las partes del país) vinieron al Fuego Eterno con ramas y coronas de flores.

Durante este año, en Volvogrado se celebraron los encuentros de veteranos con escolares, se efectuaron competiciones deportivas, se abrieron las exposiciones conmemorativas y se estrenó el espectáculo 'La Virgen de Stalingrado' entre otros muchos actos. Por la noche, la fecha solemne estuvo también marcada en Volvogrado por conciertos y  espectáculos pirotécnicos.

En Moscú, las actividades en honor de la fecha conmemorativa tuvieron lugar en Poclónnaya Gora (la Montaña de Cabezada) en el Muséo Central de la Gran Guerra Patria de los años 1941-1945, tal y como se conoce en Rusia a la guerra contra la Alemania fascista durante la Segunda Guerra Mundial y que en Occidente se denomina ‘Frente Oriental’.

La ciudad de Stalingrado, en aquel entonces, era conocida por ser un gran centro industrial y como un punto de entrada a la rica región petrolera del Cáucaso. La caída de Stalingrado en la Guerra Patria habría sido una gran pérdida para la Unión Soviética y para todo el bando Aliado.

La Batalla de Stalingrado, que abarcó los ríos Volga y Don entre junio de 1942 y febrero de 1943, duró 200 días y noches. Según opinión de los historiadores, fue la más larga, descomunal y cruel de toda la historia de la humanidad.

Además, esta batalla, con unas bajas estimadas entre tres y cuatro millones de personas, es considerada como uno de los episodios más sanguinarios de la Segunda Guerra Mundial. Unos dos millones de soldados alemanes y soviéticos que lucharon en la batalla lograron sobrevivir. Durante el combate miles y miles de personas murieron en Stalingrado, a causa de los bombardeos y cañoneos, la hambruna y el frío.

El 2 de febrero de 1943, una veintena de generales alemanes, con el mariscal de campo Friedrich von Paulus a la cabeza, se rindieron con todas sus tropas al Ejército Rojo. En las batallas en las orillas del río Volga, por la ciudad de Stalingrado, las tropas nazis perdieron cerca de 1.500.000 soldados, entre muertos, heridos y apresados.

Tras la Batalla de Stalingrado cambió drásticamente el curso de la Segunda Guerra Mundial. Esta victoria a orillas del rio Volga fue la primera gran derrota de los ejércitos alemánes durante la guerra y la que se considera como responsable principal de que los nazis acabaran perdiendo la misma, ya que invirtieron muchas tropas y recursos en intentar ganarla.
Desde aquel entonces la palabra 'Stalingrado' se convirtió en un símbolo de la gran victoria y un acto histórico que cambió el curso de la guerra. Desde Stalingrado se inició la ofensiva del Ejército Rojo contra la Alemania fascista, que terminó con la toma de Berlín

Volgogrado conmemora el 67 aniversario de la victoria soviética en Stalingrado


11 de febrero de 2010. RIA Novosti.- La ciudad rusa de Volgogrado (antiguo Stalingrado) celebro con diversos actos conmemorativos el triunfo de las tropas soviéticas en la batalla de Stalingrado.

En febrero de 1943 a orillas de Volga concluyó una operación militar de dimensiones colosales. La batalla de Stalingrado abarcó una extensión superior a 100.000 kilómetros cuadrados y su duró 200 días.

En este enfrentamiento sangriento entre los ejércitos de la URSS y las tropas de la Alemania nazi participaron más de 2 millones de soldados de ambos bandos con 26.000 piezas de artillería, 2.000 tanques y 2.500 aviones de combate.

La batalla de Stalingrado se divide en una fase defensiva (comenzó el 17 de julio de 1942 y terminó el 18 de noviembre de 1942) y otra fase ofensiva (del 19 de noviembre de 1942 hasta el 2 de febrero de 1943).

La victoria en la batalla de Stalingrado determinó el resultado de la Segunda Guerra Mundial. El Ejército Rojo arrebató la iniciativa estratégica al enemigo nazi y comenzó una operación ofensiva en un frente que se extendió desde Leningrado hasta el Cáucaso.

La ciudad de Stalingrado y sus defensores se convirtieron desde entonces en un símbolo de heroísmo, valentía y victoria.

Entrevista a Vladímir Kruichkov director del KGB durante el golpe de estado de agosto de 1991*

El ex presidente del Comité de Seguridad del Estado de la desaparecida Unión Soviética (KGB), Vladímir Kriuchkov, que fue la figura clave en el intento de golpe de Estado del 19 de agosto de 1991, cree que el principal error de los miembros del GKCHP: comité para las situaciones de emergencia) fue no pedir apoyo a sus conciudadanos. Kriuchkov, de 77 años, es asesor de Sistema, una empresa gestora de activos bursátilesEl ex presidente del Comité de Seguridad del Estado de la desaparecida Unión Soviética (KGB), Vladímir Kriuchkov, que fue la figura clave en el intento de golpe de Estado del 19 de agosto de 1991, cree que el principal error de los miembros del GKCHP

Pregunta. ¿Han ido las cosas tan mal para su país como usted se imaginaba en agosto de 1991?


Respuesta. Mis camaradas y yo creíamos que la situación iba a empeorar, pero nunca imaginamos que llegaría a ir tan mal. Al comenzar nuestra operación en agosto de 1991, queríamos evitar una gran desgracia, aunque no pensábamos que fuera a ser tan grande. Ahora, diez años después, las desgracias que nos han sucedido hacen que los rusos valoren los sucesos de agosto de 1991 de otro modo y muchos nos reprochan que hayamos permitido la situación actual. Nosotros temíamos que la URSS se desintegrara, pero pensábamos que iba a quedar algo; temíamos que habría una recesión industrial, pero no hasta tal punto. A principios del 92, Yegor Gaidar anunció que los precios aumentarían tres o cuatro veces, pero lo hicieron mil veces. En agosto de 1991 teníamos que actuar. Si hubiéramos callado, la historia nos hubiera juzgado más tarde.


P. ¿Por qué no siguieron adelante?


R. Lo teníamos todo preparado, pero el 19, 20 y 21 de agosto no había condiciones para proseguir y nos vimos en un callejón sin salida. Podíamos haber continuado, pararlo todo, arrestar a decenas de personas, poner orden, y todos hubieran pensado que los gekachepistas les habían privado de la libertad y del futuro brillante. Lo que nosotros queríamos era frenar la desintegración de la URSS y construir un nuevo poder sin derramar sangre. Queríamos corregir los errores de Gorbachov y los anteriores a él. Decidimos que, si había peligro de que hubiera víctimas o sangre, interrumpiríamos la ofensiva cualquiera que fuera la fase en la que se encontrara. La muerte de tres jóvenes bebidos -uno de ellos drogado- en Moscú fue una señal muy seria, porque vimos que los demócratas habían decidido verter sangre. Junto a la Casa Blanca se habían reunido entre 30.000 y 35.000 personas, de las cuales entre 5.000 y 8.000 eran partidarias activas de Yeltsin, y cuando comenzaron a repartir vodka, barras y armas entre ellas, decidimos pararnos y acudir a Gorbachov para valorar con él conjuntamente la situación, pero no lo conseguimos. Según nuestras estimaciones, los mítines que organizaron los demócratas en todo el país reunieron a cerca de 160.000 personas. No todos eran partidarios de Yeltsin y no todos comprendían lo que pasaba. Mucha gente tenía fe y la ilusión de que los demócratas traerían la libertad y la felicidad. Si en aquellas circunstancias hubiéramos actuado de forma más decidida, las protestas contra nosotros se hubieran extendido y hasta ahora estaríamos justificándonos. Creo que actuamos correctamente tanto al comenzar como al pararnos, porque había que demostrar que en el país había una fuerza capaz de oponerse a la desintegración. En esos días hicimos una cosa muy útil. La URSS tendría que haberse desintegrado el 20 de agosto, tras la firma del Tratado de la Unión, pero nosotros prolongamos la vida de la URSS hasta diciembre. Gorbachov tiene una enorme culpa por lo que sucedió después de agosto. Podría haber utilizado el poder que todavía tenía, pero, en cambio, firmó todos los documentos para disolver la Unión.


P. Gorbachov tenía poco peso político a su vuelta de Forós.


R. Gorbachov podía haber hecho muchas cosas, pero eso hubiera supuesto un riesgo para su vida particular, y a él no le gustaba el riesgo. A Gorbachov le gusta gozar de la vida. Entregó el poder no para salvar a la gente, sino para salvarse él. Sea por lo que fuere, no era capaz de una acción decidida. Envió a la cárcel a quien podía apoyarle y no tenía intención de promover el socialismo ni el poder soviético.


P. ¿Estuvo Gorbachov realmente incomunicado en la dacha de Forós mientras ustedes actuaban en Moscú?


R. Sobre esto hay muchos mitos. Es verdad que di la orden de cortarle las comunicaciones, me refiero a aquellas con las que hubiera podido tomar medidas especiales, pero si hubiera querido comunicarse con alguien, lo hubiera hecho. En el patio tenía un coche, y a las cinco de la tarde, cuando mis colegas se marcharon de Forós, mandó que llamaran a Moscú desde ahí. Los nuestros habían tratado de convencerle de que se pusiera al frente del movimiento, pero él se lo pensó y dijo que se encontraba mal, que tenía lumbago y que se quedaba, y, al darles la mano a los visitantes para despedirse, les dijo: 'Que os lleve el demonio, hacedlo', lo que les sorprendió mucho. Si hubieran ganado los gekachepistas, Gorbachov hubiera estado con ellos. Si perdían, en contra suya. El 18 de agosto, cuando le dijeron a Gorbachov que iban a salvar el país, él preguntó qué iba a pasar con Yeltsin. Le dijeron que Yeltsin volvía aquella noche de Kazajistán. Yeltsin, de hecho, estaba borracho y volaba en un avión militar hacia Moscú, y después de aterrizar, se fue a su dacha en Arjánguelskoe. Gorbachov dijo que si Yeltsin estaba en libertad, no haríamos nada. No puedo decir que exigiera el arresto de Yeltsin, pero se puede interpretar así. Gorbachov se interesó por Yeltsin y, cuando comprendió que no teníamos ningún plan represivo respecto a él, mis colegas observaron incluso cierto desencanto en su rostro. No teníamos intención de arrestar a Yeltsin. Nos pusimos en contacto con su escolta por la noche y la reforzamos. Gorbachov entendía que Yeltsin sería la figura central de la que dependía el éxito. Luego, cuando los nuestros se fueron de Forós, pidió la cena, un buen vino tinto y se puso a mirar una comedia televisiva.


P. ¿Adónde fueron sus colegas al volver de Forós el 18 por la noche?


R. Al Kremlin. Eran las diez de la noche y los estábamos esperando allí. A las cuatro o las cinco de la madrugada, fui a casa, dormí una hora y media, y a las siete estaba ya en pie. Seis Estados iban a firmar el Tratado de la Unión el 20 de agosto, y si no evitábamos aquella firma, la URSS iba a dejar de existir de forma aparentemente legal. Yeltsin se lo había advertido ya a Gorbachov. Los miembros del GKCHP no actuamos de forma óptima. Cometimos errores tácticos y también estratégicos, pero la situación era tan complicada que no era posible evitarlos. Nuestro gran error fue no habernos dirigido al pueblo. Si nos hubiéramos dirigido al pueblo, si hubiéramos recibido apoyo y las calles se hubieran llenado de gente... Pero no fuimos a pedirle a la gente que saliera a la calle, y ese fue nuestro principal error. El anhelo de no derramar sangre, de no alterar la normalidad, hizo que no nos dirigiéramos a la gente.


P. Tal vez porque sabían que la gente saldría a la calle a defender a Yeltsin...


R. ¡Oh, no! En aquella época, Yeltsin ya había comenzado a perder autoridad. Temíamos enfrentamientos. Los demócratas en aquella época ya se ponían en evidencia y comenzaban a enriquecerse. Habían destruido muchas cosas. La gente notaba las deficiencias y se podría haber producido un ajuste de cuentas. Tuvimos muy poco tiempo para prepararnos. Prácticamente lo hicimos en muy pocos días. El nuevo proyecto de Tratado de la Unión se mantenía en secreto.


P. ¿Milita en algún partido?


R. Sigo siendo miembro del Partido Comunista de la Federación Rusa, pero las protestas fuertes sólo son posibles cuando hay una organización y un líder. El partido comunista, con medio millón de militantes, es una organización importante, y Guennadi Ziugánov habla bien, pero un líder no solo debe ser un hombre de palabra, sino también de acción. Creo que se debe mostrar una actitud más matizada ante Putin y no oponerse a todo lo que hace. Putin hace muchas cosas interesantes y se ha mostrado como un patriota. Está reforzando la integridad de Rusia, y eso es algo que debemos apoyar con todas nuestras fuerzas.


P. ¿Conocía usted a Putin cuando éste trabajaba en el KGB?


R. Sabía que trabajaba para nosotros, pero no me había encontrado con él antes. Ahora le he visto en varias ocasiones y he hablado con él. Estuve en la ceremonia de su toma de posesión, en una recepción que organizó para los chequistas , y luego, en diciembre, en una fiesta con ocasión del día de los chequistas. La ventaja de Putin es que sustituyó a Yeltsin, y sólo con eso ya se distingue. Es un hombre con reacciones emotivas normales. Putin cree en Dios, no lo esconde, y creo que es sincero, aunque yo, como comunista relativamente ateo, nunca estaría ante el altar con la vela en la mano, y me cuesta comprender que los comunistas del pasado, como Yeltsin, puedan estarlo.


P
. ¿Puede decirse que Putin sigue la tradición del ex presidente del KGB, Yuri Andrópov?

R. Andrópov era un comunista ortodoxo y lo sería hoy en día. Putin está educado en otro ambiente, con otras ideas. Y eso está bien, porque no se puede vivir ya como vivíamos hace veinte años. Hemos traspasado determinados límites y estamos obligados a cambiar. Creo que Putin es un hombre que se preocupa sinceramente por lo que sucede, que trata de hacer las cosas lo mejor posible y que sabe lo que puede decir hoy y lo que sólo puede decir mañana.


P. En Alemania se ha dicho que Putin, cuando estaba en la República Democrática Alemana, trabajaba en un grupo de oficiales preparando la perestroika en aquel país aliado de la URSS.


R. No. Eso es un mito. Eso no era en absoluto nuestra tarea.


P. ¿Tiene Putin su propio proyecto o realiza el proyecto de quienes le apoyaron, incluida la propia familia de Yeltsin?


R. Creo que tiene su propio rostro. Putin es un político serio al que hay que tener en cuenta. No necesitamos para nada tipos como Yeltsin. De Putin no podemos decir lo mismo, porque es la persona alrededor de la cual puede haber un amplio consenso. Putin intenta unir a todos, y por eso no es sorprendente que sea tan precavido. Creo que la política que lleva a cabo Putin es correcta, y yo incluso la aceleraría.


P. ¿Cómo?


R. Mire Bielorrusia, que está deseosa de una unión (con Rusia), o Moldavia, que está dispuesta a unirse mañana, o Armenia, que vive en el miedo por su destino. Mire Tayikistán, donde sólo piensan en cómo permanecer junto a Rusia. Toda Asia Central está sola frente a los talibán y el mundo musulmán.


P. ¿Acaso necesita Rusia todos esos problemas?


R. No conozco ningún país que renuncie voluntariamente a parte de sus territorios. En la URSS, todos los pueblos, todas las repúblicas se complementaban los unos a los otros. La desintegración de la URSS fue para mí una pesadilla que no me dejaba en paz ni un minuto. Ahora pienso más en cómo mejorar la situación.


P. Los ex funcionarios del KGB están bien colocados en estructuras comerciales. ¿Cómo valora usted su contribución?


R. Creo que han aportado valores positivos al mundo empresarial, entre ellos la lucha contra la corrupción, y no por casualidad están tan solicitados. Nuestra gente está en todas partes. La mayoría actúa de forma correcta, de acuerdo con las nuevas reglas del mercado, aunque algunos se han dedicado al fraude. La guerra de los materiales comprometedores no es un fenómeno vinculado con los ex funcionarios de los servicios secretos, sino que surge de la naturaleza de las relaciones de mercado. Es un modo de quitar de en medio a los competidores, reforzar posiciones y despejarse el camino.

P. ¿Sigue usted trabajando?


R. Tras la operación, trabajo en casa en calidad de asesor de Sistema. No estoy sujeto a ninguna disciplina. Cuando tengo ideas que considero útiles para nuestra sociedad, trato de comunicarlas a quien las necesita. Tengo un fichero personal único, con información sobre política exterior acumulada durante treinta años. Tengo varias decenas de miles de fichas sobre diversos países y problemas. Sobre España debo tener entre 300 o 400 fichas. 

*Nota: Vladímir Kruichkov  falleció en Moscú a los 83 años el 25/11/2007

No permitir la guerra en nuestra frontera sur

11 de febrero de 2010. Pravda.- A juzgar por las informaciones que van llegando, los EEUU están decididos a agudizar la situación que se vive en el Golfo Pérsico. La administración del presidente Obama ha hecho pública su intención de dislocar en Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait sistemas antiaéreos y de defensa táctica antimisiles con base en tierra y mar.

Estos demuestran el fortalecimiento del chantaje militar, llamado a obligar a Irán a renunciar a su programa de energía nuclear. En esa misma línea iría la intención de los países occidentales, miembros del consejo de seguridad de la ONU, para sacar adelante una nueva resolución que refuerce las sanciones contra Irán.

Al mismo tiempo, podemos presuponer, que ese incremento en los preparativos militares, forma parte de los planes de invasión de Irán por parte de los EEUU. Por lo visto, se trataría de cubrir el despliegue de una agrupación de choque de infantería y de marines de los EEUU para la intervención militar. El mundo se puede ver de nuevo envuelto en otra guerra, solo que de mucha mayor dimensión que las guerras coloniales en Iraq y Afganistán.

Estas acciones difícilmente se inscriben en las grandilocuentes declaraciones de la administración norteamericana sobre la revisión de la política usamericana a la hora de tener en cuenta los justos intereses de otros estados, y sobre la utilización de los medios políticos ante todo, para no permitir el surgimiento de nuevos conflictos.

El PCFR declara que la política aventurista de los EEUU en relación con Irán supone una amenaza directa para los intereses de Rusia, los intereses de los países de la región y del mundo entero. Respaldamos la posición de China, miembro permanente en el consejo de Seguridad de la ONU, que insiste en la resolución del conflicto exclusivamente por medios diplomáticos.

El PCFR llama a los dirigentes de Rusia a que cesen de seguirle el juego a las fuerzas irresponsables de Washington, para evitar que surja un conflicto armado cerca de las fronteras de Rusia.

Llamamos a las partes implicadas a abstenerse de cualquier acción que pueda suponer un agravamiento de la situación en la región.

Guennadi Ziuganov. Presidente del CC del PCFR

domingo, 31 de enero de 2010

Documental para el análisis y la discusión: "El Colapso Unión Soviética"


Amigos del blog de verdad que he quedado gratamente sorprendido por la receptividad que ha tenido esta web, que nació como un aporte a la lucha revolucionaria que se viene dando en el mundo, y especialmente en nuestra América rebelde. Entre las ocupaciones profesionales y los compromisos políticos en el trajinar de la Revolución Bolivariana había descuidado un poco este espacio, no obstante me comprometo a mantenerlo de ahora en adelante actualizado, y los invito a que envíen sus artículos o comentarios para enriquecer esta pequeña ventana en el ciberespacio que enaltece esa gran nación llamada: la Unión Soviética. 


El legado de este país no debe verse como un viejo recordatorio de una utopía que se frustro, por el contrario, debe ser un ejemplo fiel de la realidad que asola nuestro planeta con las fuerzas imperiales que no descansan hasta ver fracasados todos los intentos por la construcción del Socialismo. Una batalla no es la guerra y la desintegración de la URSS es un episodio de un gran libro en el que todavía faltan por escribir notas gloriosas, y para desmedro de los yanquis momentáneamente se apago la llama soviética pero exploto inmediatamente la rebeldía latinoamericana, diciendo presente con furia y dignidad. 


Hoy les presento un documental titulado "El Colapso Unión Soviética", si bien es producido por un canal de documentales norteamericano y contiene evidentes sesgos sobre la realidad de la URSS, no deja de presentar elementos dignos de ser escuchados y analizados. Les ruego encarecidamente que nos hagan llegar sus comentarios y participen con ideas y artículos al correo para ir fortaleciendo este humilde espacio de opinión.


¡Hasta La Victoria Siempre!

Patria, Socialismo o Muerte

¡VENCEREMOS!

¡VIVA LA URSS!

Parte 1


Parte 2 

Parte 3

Parte 4

Parte 5

Parte 6


Comunistas rusos llaman a manifestaciones pacíficas

31 de enero de 2010. PL.- El máximo dirigente del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), Guennadi Ziuganov, llamó hoy a realizar manifestaciones pacíficas por los derechos de los trabajadores y evitar las acciones violentas.

Al intervenir en el primer Congreso de Toda Rusia de los Colectivos Laborales, Ziuganov consideró que la masa de trabajadores se aglomera en torno al PCFR, el más fuerte partido de la oposición, estimó.

Ante una treintena de delegados de los colectivos laborales de toda Rusia, el dirigente comunista opinó que la población despierta y los preceptos de Vladimir Ilich Lenin adquieren cada vez mayor actualidad.

Varios participantes en el congreso se pronunciaron por realizar entre las población una campaña de aclaración de las ideas de la izquierda rusa y por alentar al pueblo a una participación más activa en manifestaciones pacíficas.

En el encuentro, efectuado en la aldea Moskovski, en las afuera de esta capital, el vicejefe del PCFR, Ivan Melnikov, consideró que el congreso tiene como objetivo estrechar los contactos con quienes laboran honestamente.

Recientemente, los comunistas rusos organizaron demostraciones en todo el país para pronunciarse por la defensa de los derechos de los ciudadanos.

Comunistas rusos acusan a Avatar de plagio


31 de enero de 2010. AG.- Comunistas rusos han acusado al director de la exitosa película de ciencia ficción Avatar, James Cameron, de haberle robado la idea y los personajes para la película a la novela Disquiet (La intranquilidad), de Boris Strugatski, por lo que pidieron su detención. 

El Partido de los Comunistas en San Petersburgo, famoso por sus fuertes reacciones ante las películas occidentales, publicó la declaración hoy en su página de Internet, donde pide a las autoridades rusas emitir una orden de arresto internacional contra Cameron. 

En la obra de Strugatski, un muy famoso escritor de ciencia ficción que trabajaba con su hermano Arkady, un biólogo llega al planeta Pandora y vive allí con sus habitantes varias aventuras, de forma similar a la película 3D de Cameron. El mismo Strugatski acusó hace unos días al director de haberle robado la idea de la novela editada en 1990, aunque no emprenderá acciones judiciales. 

El autor es también autor de la novela Roadside Picnic, editada en 1972, que luego tendría una afamada versión cinematográfica bajo el nombre de Stalker, dirigida por Andrei Tarkovski. 

En todo el mundo el filme está siendo un fenómeno de taquilla. Avatar también es un éxito en Rusia. 

Los comunistas acusaron en el pasado a la "chica Bond" ucraniana Olga Kurylenko de "traición de los ideales socialistas" y la describieron como "meretriz del enemigo".

sábado, 28 de marzo de 2009

Sabias que en pleno siglo XXI (2009) Perdura La República Socialista Soviética Moldava de Transnistria


Escudo de TransnistriaTransnistria existe realmente. Se trata de una estrecha franja de territorio moldavo situada entre el Río Dniester (de ahí el nombre) y la frontera con Ucrania. Tiene poco más de 4.000 kilómetros cuadrados (más o menos el tamaño de la provincia de Pontevedra) y en él viven unos 550.000 habitantes transnistrios. Su nombre oficial en ruso es Pridnestrovie, o Pridnestrovskaya Moldavskaya Republika, República Socialista Soviética Moldava de Transnistria. La capital es Tiraspol, ciudad de unos 150.000 habitantes. La principal institución de Transnistria es el Soviet Supremo. Sí, habéis leído bien, el Soviet Supremo. Es la única República Soviética superviviente tras la caida de la URSS en 1991. Resiste como un Estado independiente de facto, pese a que es unánimemente reconocida como una provincia de Moldavia, gracias a la protección que le brinda Rusia.

Bandera de TransnistriaEl problema transnistrio es, como en muchos otros casos, de origen étnico. La mayor parte de la población moldava es rumana (de hecho, Moldavia fue parte de Rumanía hasta 1940), pero la región al este del río Dniéster es mayoritariamente de habla rusa o ucraniana, siendo los rumanos una minoría importante (31% de la población), pero minoría. Una de las primeras medidas de la República Socialista de Moldavia, en el marco de la Perestroika, y antes del colapso de la URSS y de su independencia de ésta, fue retMapa de Transnistria. Click para ampliarornar a la grafía latina y al idioma rumano, en lugar del cirílico y el ruso oficiales hasta entonces. Ello provocó los primeros roces entre la población rusófila y los moldavos rumanos de Transnistria, y, más tarde, la declaración unilateral de independencia por parte de mandos soviéticos opuestos a la Perestroika, el 2 de septiembre de 1990, un año antes de la independencia moldava. La declaración no tuvo ningún efecto inmediato, pero ni la Unión Soviética (que se desintegraría un año más tarde), ni la RSS de Moldavia, ni ningún otro país hicieron ningún movimiento, por lo que las fuerzas separatistas, ejerciendo una fortísima presión sobre la minoría rumana, fueron tomando lentamente el control del país. En septiembre de 1991, tras el fallido golpe de Estado en Moscú que hizo a Boris Yeltsin subirse a un tanque, Moldavia proclamó su independencia, pero, carente por completo de cualquier ejército o fuerzas armadas, no pudo realizar ningún tipo de movimiento para recuperar el control de Transnistria.Mapa de Europa con Transnistria remarcada

En marzo de 1992, mientras el ejército serbio preparaba el asedio de Sarajevo, las fuerzas armadas de Moldavia invadían Transnistria para recuperar el control de la región. Enfrente se encontraron al ejército de Transnistria, formado fundamentalmente por soldados soviéticos del 14º ejército ruso, y con material ruso, pues en Tiraspol se encuentra uno de los mayores almacenes de armas de Europa. El general al mando de dicho ejército en 1990, de hecho, fue el primer ministro de defensa de la República tras la declaración de independencia, aunque posteriormente fue sustituido por una figura más neutral, y gran parte de los soldados del ejército de Transnistria desertó de las filas rusas tras declarar Boris Yeltsin la neutralidad en el conflicto moldavo. No obstante, gran parte del material utilizado en la guerra era ruso, sustraido por los soldados transnistrios que habían cambiado de fuerzas armadas.

La guerra concluyó en julio de 1992, sin llegar nunca a ser una guerra abierta, sino más bien una sucesión de escaramuzas localizadas en tres puntos distintos del país.El ejército ruso permaneció desplegado por el territorio transnistrio como fuerza de paz, algo que es considerado por las autoridades moldavas como una ocupación ilegal. La guerra civil provocó, según las cifras oficiales, algo más de millar y medio de muertos entre soldados y civiles moldavos, y combatientes transnistrios ySoviet Supremo de Tiraspol rusos.

Aunque de facto el país proclamó su independiencia hace más de 17 años (como República Socialista Soviética Moldava de Transnistria), ni un solo país del mundo ha reconocido a Transnistria, y tanto la ONU como todos los organismos internacionales reconocen a Transnistria como parte de Moldavia. Las únicas entidades que reconocen a Transnistria como régimen legítimo son Nagorno-Karabaj, Osetia del Sur y Abjasia, otros tres países no reconocidos de los que hablaremos otro día. Es por ello que Transnistria, oficialmente, no existe. Hasta tal punto está rechazado por la comunidad internacional que los miembros del Soviet Supremo tienen prohibida su entrada en la Unión Europea, incluido el presidente, Igor Smirnov. Pero a todos los efectos es un Estado independiente, con sus propias leyes, moneda e instituciones.

Rublo de TransnistriaLa moneda oficial es el Rublo de Transnistria, que, obviamente, carece de cualquier tipo de cambio oficial más allá del que marquen las autoridades locales, y no es convertible en ningún otro lugar del mundo más que en la pequeña república. El cambio a día de hoy está en unos doce rublos por euro. Cualquier documento de identificación local es unánimemente rechazado fuera de las fronteras del país, lo que ha provocado que 400.000 residentes en Transnistria se hagan con el pasaporte moldavo, según las autoridades de Chisnau.

Transnistria tiene un aparato de propaganda en Internet muy bien montado. Desde el periódico en inglés de la capital, el Tiraspol Times hasta la web oficial del país, pasando por la de la oficina de turismo.



Livorno: ¡Viva Stalin!

Situados en la llamada “zona roja” de Italia, los aficionados del Livorno son un caso casi único de alineación deportivo-ideológica. Sus hinchas se sitúan en el pensamiento de la extrema izquierda y adornan los fondos del estadio con el omnipresente color rojo, hoces y martillos, estrellas y fotografías del ‘Che’ o Lenin acompañan las del ídolo local Lucarelli. Los cánticos de ánimo al equipo se entremezclan con otras canciones como el “Bella Ciao” o el “Bandiera rossa” y a menudo los emblemas que se exhiben son más políticamente incorrectos. Tanto que el personal de seguridad se esmera en revisar las pancartas que los hinchas llevan al estadio en procesión, cual revolución cultural de Mao.

Un amigo italiano me contó que, en una ocasión, un guardia interceptó una pancarta enorme con el lema “Viva Postalino!”. Intrigado, interrogó a los portadores sobre qué significaba. Estos le explicaron que Postalino era un amigo suyo, hincha acérrimo del Livorno, que había fallecido recientemente en un accidente de tráfico y que de esta forma querían rendirle un homenaje póstumo. Conmovido, el guardia los dejó pasar sin más. Los muchachos desplegaron la pancarta, que ocupaba casi todo el fondo norte. Despegaron cuidadosamente los caracteres “Po” y la “o” final, que estaban superpuestos y dejaron ver el auténtico mensaje: “Viva Stalin!”.

El Livorno se enfrentó al Espanyol en la pasada ronda de los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA, con el estadio sin público a causa de los lamentables incidentes que pasaron entonces en Sicilia. Todos conocemos a las Brigadas Blanquiazules, en las antípodas ideológicas de los aficionados del Livorno, así que un partido con público era sin duda un partido de alto riesgo, aunque seguramente sin haber llegado a los extremos de los enfrentamientos con el Lazio, el enfrentamiento más político la liga italiana.